Translate

miércoles, 10 de febrero de 2010

Manual del uso de un Sex Buddy

A pocos días de festejar el día de San Valentín me pregunto si a un Sex Buddy debe regalársele todas esas cursilerías baratas tipo flores muertas, bombones vencidos en pleno verano o tarjetas musicales con Cariñositos cantando desafinadamente All you need is love que solo sirven para demostrar que tu novio solo piensa en vos un solo día al año. Si, suena duro nena pero es la verdad, de 365 días que generalmente dura un año solo piensa en vos un día y encima un 14 de febrero que no le podes contar a tus amigas del hermoso gesto que tuvo porque están todas de vacaciones en la playa recibiendo los mismos regalos que vos pero con apliques de caracoles.

Para saber si un Sex Buddy se merece esto primero debemos saber el significado del termino y eso es lo que hoy nos convoca.

Si analizamos la composición de la palabra deducimos que Sex es sexo en inglés (más vale que sobre información y que no falte decía mi abuela mientras me contaba por enésima vez la venida del Nono de Italia) y suponemos que todos sabemos de que hablamos cuando decimos sexo. En realidad hay quienes no pero eso es tema para otro post.
Buddy es, en inglés, compañero, amigo.
O sea, un Sex Buddy es básicamente un compañero de aventura sexual que esta de acuerdo con vos en que lo que están por comenzar es una relación sin vinculo sentimental y sin expectativas de formalizar posteriormente.
Se diferencia de una relación casual o de una noche porque en general hay una seguidillas de encuentros del tercer, cuarto tipo con quintos elementos y sextos sentidos pero, atención, no vale engancharse con el susodicho y para eso te dejo mi legado: un decálogo de ítems a seguir para que tengas noches felices con tu Sex Buddy de turno y salgas ilesa de este tipo de relación sin demasiada relación:

1. Claridad en el pacto que antecede al sex

El planteo seria algo así: mira, te quiero decir algo, hoy tenemos sexo, si sale todo bien, dentro de unos días nos podemos mensajear para ver si da volvernos a dar. Si por algún motivo, que ni quisiera me quiero imaginar ahora, lo de hoy no funciona, ni sueñes que mañana te voy a llamar, ni mucho menos que voy a contestar ningún mensaje de texto enviando para ver que onda, en que nos quedamos la ultima noche, etc. Olvidate.
Suena duro pero ya lo dijo mi tía Cata -una tía muy moderna por cierto- a buen Sex Buddy muchas palabras.

2. Adentro de la habitación todo vale porque mañana si te he visto no me acuerdo.

Es totalmente válido todo aquello que no implementaste con tu ex pero que te morías por hacerlo: uso de disfraces diversos, látigos, mancuernas de medio kilo, 10 repeticiones de 20, flexiones de piernas, salto del tigre, salto en garrocha (si tu Sex Buddy responde al termino garrocha, se generosa y compartí el celu con tantas chicas que no pueden decir los mismo de sus chongos), juguetes sexuales varios tipo el Playmobil striper o el Playmobil taxi boy, ejemplares que existen y que los podes identificar porque son como minis Richy Fort pero en versión macho, en fin es válido el uso de todos aquellos utensilios que siempre viste en las pornos por vhs y que nunca los tuviste ao vivo. Eso si, nada de fotos ni videos, porque no esta bueno aparecer en You Tube con un mini Fort en las partes.

3. En este hotel no existe el pernocte. No insista

“Te llamo un taxi” es la frase menos original pero mas acertada en estas ocasiones. No podes amanecer con un Sex Buddy en tu cama. Porque claramente no puede verte en condiciones naturales a vos y menos vos querés verlo en condiciones naturales a él. Porque, aparte de todo eso, imaginate que si por la mañana resulta que es un súper copado, que no te habla al menos que vos le hables, te prepara el desayuno tal como te gusta y encima su aliento es súper fresco. Claramente empieza a calificar para un tipo de relación diferente y el barco puede comenzar a virar hacia mares que no queremos navegar. Así que siempre es bueno tener un taxi amigo que no es lo mismo que un taxi Buddy, que eyecte al susodicho de tu casa y que lo devuelva a su origen que es donde ahí debe quedarse aunque piense que vos sos su destino.

4. Yo con todos, yo con vos, yo por arriba yo por abajo.

Nunca, escuchen bien, nunca debemos tener un solo ejemplar de Sex Buddy, no debemos otorgarle la exclusividad y mucho menos debe saberlo. Sobre todo lo digo por vos, nena, que se que te resulta difícil encontrar un chongo, imaginate encontrar a dos y encima al mismo tiempo, pero te digo que es sano porque sino todos tus litros de libido -no se porque la libido me la imagino como liquido- apuntan solo a él y mañana si no te llama vas a estar caminando por las paredes hasta que lo haga o lo que es peor, lo vas a llamar vos con reclamos que él no tiene porque contestar, es mas no va a contestar nunca, lisa y llanamente.

5. Hablando de Roma, un reclamo se asoma.

Nada de cuestionar que porque no me llamaste para ir a ver Avatar en 3D con lo que me gusta ir al cine en pareja y comer juntos esos sabrosos pochoclos gigantes súper ruidosos -hablando de este tipo de comportamientos me pregunto porque no se irán a comer a otro lado, no saben que el cine es para ver películas, no para cenar. Además parece que lo hacen a propósito justo cuando se va a develar que el mayordomo es el asesino, meten la mano en el balde y revuelven para encontrar el pochoclo más grande. ¡Por dios!- y menos aún, nada preguntar quien es esa minita que comentó “Me Gusta” debajo de la tu foto en donde estas adorablemente ensungado.
No, decididamente, no es una relación para hacer planteos y no se los permitas a él tampoco. Es mas, si otro chongo te agrega como seguidor en Twitter, él se la tiene que bancar y sino que se vaya a cantar a Gardel -que Dios lo mantenga en la gloria y le conserve la gola-.

6.Sex Schedule (calendario, agenda, programa)

Es muy útil llevar una agenda de visitas. Así como llevás una agenda de cuando te vino, bueno, igual, llevás otra para organizar cuando viene él.
Dentro de lo posible se pacta de antemano una cantidad de visitas por semana que pueden rondar entre un encuentro o dos como mucho, siempre con uno o dos días entre medio para descansar si el susodicho es muy vigoroso y te deja de cama -cosa que él nuca debe saber-.

7. Nunca esperar un mensaje de voz, de SMS, de MSN

A menos que te llegue un mensaje de SEX S.O.S que será al único que responderás inmediatamente porque en este tipo de relaciones no importa el que dirá porque simplemente no te interesa.

8. Bueyes perdidos

Entre sábanas solo charlar de cosas sin importancia. Cuanto menos información personal tengamos mas fácil será cortar el vinculo en el futuro inmediato (“cortar el vinculo” suena de diván, ¿no?).
Para ser mas gráfica: ¿Te acordás cuando le ponías nombre a tu conejo, te encariñabas y luego te dabas cuenta que era la cena de fin de año y desde el plato te decía: ¨por favor no me comas soy Bugs Bunny, tu conejo muerto?¨ Bueno lo mismo pasa acá, cuanto menos sepamos del otro menos nos va a doler la muerte del vinculo (no puedo evitar pensar en mi psicóloga cuando menciono esta palabra).
Te dejo algunos temas para charlar: que bueno que esta el programa de Roquefort, le quisiera golpear los abdominales de titanio que se implantó para escuchar como suenan, esta cada vez mas parecido a Robocop o Donald debería dejar de cantar Las olas y el viento en el programa de verano de la Legrand, es mas, debería dejar de cantarla o ¿así que Pablo rompió con Mara? yo sabia que esa relación no iba a funcionar los dos son muy liberales sexualmente hablando.

9. Nunca pierdas de vista el norte de la relación. Es mentira que “para enamorarse bien hay venir al sur”, si, es la canción de Rafaela Carrá, no se que tiene que ver pero habla de puntos cardinales y creo fervientemente que si existe el amor para siempre, permitanme la licencia para dudar, primero te encuentra él a vos y puede hacerlo en cualquiera de los cuatro puntos cardinales indistintamente. Dicho esto, sigamos:

Si te estás enganchando, tené en cuenta que él puede ser un inmaduro incapaz de llevar la relación a otro plano que no sea el sexual, así es que en cuanto sientas que vos necesitas mas de lo que él puede darte que se tome el buque y lo despedirás sin pañuelo ni llantos no importa cuan bueno haya sido el sexo con él (eso si, acordate ser generosa con las colegas de género y pasá el celu, no te olvides).

10. Atenção (atensao)

Tené en cuenta que llevar adelante una relación con un Sex Buddy no es moco de pavo (aunque hay cada mocoso que no es ningún pavo y bien podría ser un Buddy perfecto) y hay que estar alerta para no caer en la trampa de tu propio corazón que quizás este buscando otros fines sin pensar en los medios.
En este caso, tomate un café con él, si, de tu corazón hablo y dejale en claro que vas a seguir comiendo mandarinas mientras siguen buscando la media naranja.

Y decididamente, nena, a tener sexo con el compañero que elijas a no regalarle nada para el día de los enamorados porque básicamente no lo están y a promover con orgullo y entre todos el Día del Sex Buddy, día que será festejado por la mayoría de nosotros con regalos mucho mas copados que los que estoy harta de ver en las vidrieras de los todox2pesos.

martes, 19 de enero de 2010

¿Cenicienta por un tiempo o La Chacha de Patoruzito?

Para que vamos a preveer si la historia es impredecible decís mientras te dirimís entre una Caipirinha y un Fernet con Coca o mejor entre un hermosísimo extranjero (foráneo, bárbaro, yanqui, que para nosotros lo mismo aunque el susodicho no sea de América, ¿Por qué llamarán a Estados Unidos de Norteamérica, América? No es solo un país que no todo un continente?) y un argentinazo marca dulce de leche.
El primero, que se va en algunos pocos meses, te propone el sueño de toda mujer: ser la Cenicienta solo en la parte en la que a ella le va bien, no en la que tiene que bancarse a la insoportable de la madrastra y limpiar como una yegua. La parte en la que aparece el príncipe azul a enamorarla y a hacerle la vida mas feliz, esa parte donde ella esta divina super lukiada (otra word de palermogólico) y calza tremendos zapatos, aunque se escapa por ahí y lo sabés, la parte en la que el carruaje en escasos meses se convertirá en puré mixto con bife a caballo y tu look de perra comehombres en un enorme pañuelo blanco que azotarás en Ezeiza cuando su avión despegue.
En cambio, el marca Bondi Fileteado Tigre-LaBoca, ese macho argentinazo te propone una relación sin fecha de vencimiento. Aunque sabes que por algún lado tiene que estar, la buscas pero no la encontrás, como cuando compras en el supermercado chino una lata de choclo amarillo venida de Brasil a la que es imposible de encontrar el dato, como si el choclo hubiera tomado un elixir de la vida eterna y se pudiera mantener ahí imperturbable encerrado por siempre... upa! no lo había pensado antes ¿me estaré ahorrando varios años de envejecimiento comiendo choclo brasilero?

Volviendo a lo que nos pone en un cruce de esquinas: la incipiente relación con el papito argento no tiene fecha de caducidad pero no por eso te ofrece garantía de durabilidad asegurada.

Que hacer. ¿Cenicienta por un tiempo o La Chacha de Patoruzito?

A simple vista la elección no es difícil te dice tu amiga Vive El Presente Y no Evalúes lo que Cueste, tu amiga copada con la que te llevás súper bien un sábado a la noche porque te da coraje para tirarte a la pileta aunque no haya agua en un boliche súper top de la costanera, pero el domingo te deja sola con el machucón en la cara que te dejo un pibe que vació la pileta en el momento en que te estabas tirando bomba. Es el tipo de amiga con el que la pasas bárbaro hoy pero mañana agarrate catalina. Tu otra amiga Pensalo Dos Veces Antes de Mandarte No Quiero Verte Sufrir Mañana, es el tipo de amiga que no te empuja al vacío hoy, va a estar mañana domingo curándote las heridas si lo hiciste y te pide que vivas sin demasiados riesgos porque es menos doloroso. Ajá! Perfecto el tipo de amigas que te vuelven a poner en el cruce de esquinas sin empujarte hacia ninguna dirección: ¿caipira o fernet?
Y entonces mientras te tomas un mate en tu depto de soltera pensás que en realidad venís de una relación que se perfilaba seria. Vos no lo decías, pero tu suegra si: esta es la novia de mi hijo, y aunque te daba un poco de frio por la espalda, en el fondo te gustaba la palabra, y más aún que la mencionara una institución como es una Suegra. Ya te ibas sintiendo como pato en el agua con esa función cuando, dejaste de serlo de un día para el otro, lo que confirma la teoría de que ni una institución te da garantías de nada. A gran escala me suena familiar esto: la Argentina será como una enorme suegra que hoy te dice que somos novios y mañana te acorrala la lista de casamiento y te incauta los souvenirs?

En fin, venís de esa situación, así es que un día juntás a tus dos amigas y entre caipiriñas y fernandos les advertís que te vas a tirar a la pileta, pero esta vez con flotadores de patitos en los brazos, que vas a intentar una historia con el Nunca Te Olvides En Pocos Meses Me Voy porque te divierte, porque al fin y al cabo quien te quita lo bailado y porque en el fondo te gusta ser la Cenicienta aún sabiendo que a pesar de terminar comiendo puré mixto con bife a caballo siempre hay una posibilidad de que te vayas a caballo con tu príncipe dorado.

martes, 5 de enero de 2010

366 días con Él - Segunda parte

Luego del te amo dicho así como así, de la nada misma o del todo mismo, él te da un abrazo, un muy cálido y silencioso abrazo y te vas a almorzar con tus viejos, un domingo que ya no es como todos los domingos, por que es el día en que le dijiste por primera vez Te Amo. Es el día T.A.

Como lo tuyo solo fue un acto fallido digno de ser analizado por todas las sesiones de terapia que te alcancen con los sueldos y aguinaldos venideros de acá al día del juicio final o un exabrupto de tu corazón que ahora se envalentona reprochándote el descuido, como si no tuviera nada que ver con el caso, ni siquiera como autor material, no esperas ninguna respuesta de él. Aunque las dos sabemos que es lo único que deseás escuchar de ahora en mas, aunque no se deba notar, ni en los próximos mensajes de textos, los llamados por teléfonos o salidas, ni siquiera cuando nuevamente ese rictus tome tu cara por rehén haciéndote parecer mas a un psicópata que a la dulce señorita que solés ser cuando salen juntos. Pero, insito, por el momento debés controlar la insostenible ansiedad de escuchar que te corresponde en el sentimiento haciéndolo verbo, sino querés que ocurra una de las dos reacciones más comunes del género masculino ante esta situación: salir corriendo o quedarse y salir corriendo más tarde.

Te amo.

Un día, en medio de una clase de Origami tan interesante como todas, el celular canta con esos acordes elegidos especialmente para él, esa melodía que deseás que se repitan en un eterno bis, entona las mas bellas notas anunciando un nuevo mensaje de texto de él: Te Amo. Dos palabras, cinco letras, las combinación semántica que estabas esperando (aclaro, para la que se acaba de sorprender al leer igual que lo hiciste vos mientras plegabas la alita de una grulla, que te esta correspondiendo en el sentimiento y que lo hizo verbo, repito, lo que dice es que te ama). Como ya tenés el brazo rojo de pellizcarte porque no podes creer lo que te esta pasando, la interrumpís a tu compañera mientras esta plegando el piquito de una grulla mucho mas linda que la tuya, para que te confirme que lo que estas leyendo es real y que el remitente es efectivamente de tu chico y no es alguien que se pasa de listo jugando con corazones ajenos. Confirmadísimo, el te amo es de él y seguís sin creerlo, te falta plegar otra alita para que la grulla sea grulla y no una colección de dobleces inconducentes, pero no te importa, Mimí por favor, terminame de plegar la alita que tengo que salir a llamarlo, estoy linda? Sos boba? Si vas a hablar por teléfono. Ay, si tenés razón.
Placa roja: Ultimo Momento, Rictus habría liberado al rehén. La Dulce Señorita Que Solia Ser Cuando Salía Con Él habría vuelto a portar la brillante sonrisa de felicidad que solía tener.

183 días después del dia T.A
Que felicidad, un hombre en la faz de esta tierra que siente igual que vos. Que se juega a todo o nada y que apuesta por un futuro de dos cuartos de helados juntos pero no pegados. Que alegrón, vos si que te sacaste la lotería, nena, aprovecha porque esto no se da todos los días, te dice tu tía mientras que la otra te dice, te estas cuidando, no? Tu papá insiste en saber de donde es, de que trabaja y que pretende de su vida, tu hermano y tu amigo celoso te advierten que ya no les importa que parezca un accidente o que los metan en cana si te lastima y tus amigas que comienzan a envidiarte sanamente (¿alguien me puede decir si la envidia sana existe?)
Ahora si, que si antes hacia cosas por él que no hacías por nadie, ahora ¿Que mas puedo pedir?, pensás: a los treinta años con salud, dinero y amor. Entonces comenzás a sentir la necesidad de que el mundo lo sepa empezando por tu familia, a la que él se niega a conocer cada vez que se lo planteás. Querés pasar el 90% de tu tiempo con él y ya empezás a buscar niditos de amor de tres ambientes…

Pausa

Es en este momento cuando gradualmente los originales apodos comienzan a ser reemplazados por los típicos apelativos: amor, corazón, mi vida hasta volver a los otrora diminutivos de nombres propios terminando en la faz nombre y apellido completo. Comienzan a ser mas frecuentes los dias en que vestis pijama ridiculo mirando Chiche Gelblung un sabado a la noche en su departamento que los que usas tacos altos y strapless atigrado. Él ya no se molesta en cambiarse los pantalones de fútbol del sábado por la tarde para ir a cenar con vos, es más, le parece super gracioso y casi la realización de un sueño: la bella y la bestia ao vivo en un restó de Almagro.
Aumenta paulatinamente las salidas de “soltera” que las salidas de “cazada” (si, con Z), o lo que es peor, te acompaña a las salidas con cara de pocos amigos y se va antes de que termine argumentando que esta un poco cansado, pero que vos te quedes todo el tiempo que necesites, que te espera en la cama, durmiendo como una morza, aclarando con esto que te olvides una vez mas de tener sexo, eso que tenian hace un tiempo y que lo llamaban hacer el amor.

Día 366. Día N.S.V.S.Y

Sos la mujer con la que soñé toda mi vida y soy en este momento el hombre más triste del universo porque no te puedo amar como vos me amas a mi. Mira que lo intente de muchas maneras, pero me estaba sintiendo mal al no corresponderte en el sentimiento. No Sos Vos Soy Yo (N.S.V.S.Y)
Pará ¿Vos me estas diciendo que me estas dejando porque si bien me querés y soy la mujer perfecta para vos, no me podes amar como yo te amo a vos?, ¿Que diferencia hay entre los te quiero iniciales y los te amo posteriores?, por lo que veo letras pero debe haber algo mas… ¿Será que aumenta el nivel de compromiso?, ¿Será que ahora no se juega?, ¿Será que atan y asfixian?
Ya esta pensando en volver a escribirle a tu psicóloga cuando le preguntas:
¿Vos no me dijiste Te Amo? ¿O yo leí mal? Si Mimí me confirmó que eras vos, esta boluda cuando se pone a doblar alitas se enceguece, pero juraría que creí leerlo. Pará, ¿cual es la diferencia entre mi te amo diciéndolo a los ojos y el tuyo vía SMS?

Silencio.

Ahí esta la diferencia. Otra vez problemas de comunicación: vos lo dijiste con el mismísimo corazón a los ojos y con un beso y el lo dijo con los dedos, al celular y a la distancia. No se si tendrá que ver pero que las hay las hay.

Él toma un trago de su té de hiervas al mismo tiempo que vos tratas de bajar el maní salado con cáscara con un trago de cerveza negra y justo ahí en el final del vaso, debajo de la palabra Durax una frase: “luego no me digas que no te avise”.

martes, 22 de diciembre de 2009

366 días con Él

El día en que vos dijiste T.A tu relación cambió. Tal como cuando necesitaste el medio kilo de helado en un mismo recipiente, cambió de una manera radical.

183 días antes del T.A

La historia comenzó por casualidad. Vos estabas sin ánimos de conocer a nadie. A nadie que te vaya a complicar demasiado ese tipo de vida de la que estas orgullosa de llevar, simplemente porque responde a tus deseos mas profundos, necesidades y costumbres, esa vida nacida como por revancha de esa otra que dejaste que alguien construyera por vos. Ese tipo de vida que soñaste mucho tiempo y que por muchos años no te permitiste hacer realidad hasta ahora, momento en el que también te preguntas, para variar otro mas de tus cuestionamientos: ¿cuantos tipos de vidas uno podrá vestir mientras se vive una sola?.
No le diste demasiado crédito al encuentro porque se presenta como cualquier otro: frases usurpadas de sobres de azúcar endulcorada, cruces de miradas, risas a medio camino entre lo libidinoso y la ternura, en resumen, un sin fin de acciones estereotipadas en cadena que invariablemente terminan funcionándole a él, que una vez mas se levantó una minita y a vos que una vez más te dejás llevar por tu libido en alza hasta el punto de que nuevamente estas sonriendo frente a una pregunta en forma de mensaje de texto calentito recién salido de su celular: ¿Salimos?
Entonces el poder de los Gemelos Fantásticos se activa, pero no para convertirte en cubo de agua, sino en una excelente estratega, experta en manejo de tiempos y modos de respuesta a este tipo de invitaciones, la experiencia te susurra al oído que en este tipo de situaciones hay dos maneras de reaccionar: uno, le contestas al toque sabiendo que él se va a dar cuenta de que estás esperando su contacto mas que el delivery de comida casera hecha fuera de casa amigo de solitarios incapaces de cocinarse o ,dos, te haces la que no te importa ese mensajucho recibido en medio del ultimo capitulo de Sex and the city y aún sabiendo que él se da cuenta que te estas haciendo la Diosa pero que vas a caer tarde o temprano, le contestas al otro día a la hora after office, ese momento del día que pareciera que le contestas porque es tu ultimo plan sin que el susodicho se de cuenta que es tu único plan. Aclaración para las chicas: la invitaciones a salir de ninguna forma se contestan a la mañana del día siguiente, porque deschabás al toque tus altísimas ganas de estar con él o con alguien (que no es lo mismo) y luego es dificilísimo limpiar tu imagen de Sola Desesperada. Aclaración para los chicos: si reciben una contestación a la mañana, no necesariamente ella esta muerta por vos, quizás el mensaje lo tenía en la bandeja de salida y se envió sin previa orden. Chicas: aunque estemos recalientes con el muchacho en cuestión lo ultimo que se pierde es el Glam (de Glamour: termino acuñado en la Bolu Sosaiety para describir la condición de fashionista pelermitano venido a menos con aires de venido a mas) y a lo que primero se culpa es a la tecnología (palabras dichas con cara de nada: Hay no se que pasó, te juro que nunca apreté Send o que raro nunca me llegó el mensaje en el que me decías te quiero… estos teléfonos cada día vienen peores).
Volviendo al tema, el problemón es cuando el Modo On: Diosa No Me Importa Nada te sale mal que es cuando él no contesta y la salida se frustra, ahí te querés matar, porque claramente él tomó la rienda de la situación y vos vas volver a ser la Cenicienta que eras sin siquiera haberte probado el zapatito de cristal.
Asi es que amigas mías, en estos casos, recomiendo Modo Off: D.N.M.I.N, por lo menos esta hasta que se inaugure la agenda diaria de salidas. Pero esta vez todo salió bien, tu plan se concretó, el te llamó y lo que siguió fue lo de siempre: taxi en tu puerta para llegar por tus propios medios al lugar (Me pregunto porque perdieron la costumbre de pasar a buscarnos), cena, tragos que van y vienen, comentarios político-sociales livianos, tanto como para no terminar confrontando, muestras gratis de besos tanteadores de reacciones que tienen por objetivo diagnosticar si todo da para que termine en un único lugar: su cama.
La primera cita fue buena, la segunda muy buena, la tercera excelente y asi sucesivamente hasta que la relación se fue extendiendo en el tiempo casi sin pensarlo: llamados diarios, mensajes de texto, de voz, de él, de tus amigas preguntándote como va todo, de tu amigo gay que ya se puso celoso, de tu psicóloga preguntándote porque no vas mas, ¿para que voy a ir si mi problema era la soledad y ya es un tema solucionado?, acordate que habíamos resuelto en la sesión numero doscientos cuarenta que o me compraba un perro o me conseguía un novio, bueno, el perro me salía muy caro de mantener, el novio en un principio no. Llamados de tu tía preguntándote si te cuidas, de tu papá que por décima vez te pregunta de donde es, de que trabaja y que pretende de su vida y de tu mamá que insiste que vayas despacio, porque no quiero que te vuelvan a lastimar, acordate de tu ultima relación, te pido por favor, que después me partís el alma cuando te veo llorar por los rincones de la casa, y de tu hermano que te dice, mira que si ese boludo te lastima, lo mato, posta te digo, lo mato y que me vengan a buscar después.

Aún con todo esto, la relación se dio naturalmente, asi como si nada: no pasaron por la boludez inicial, esa que llaman enamoramiento y que caduca a los tres meses salpicándote de pura realidad cuando se rompe. Esa cruda realidad que esta ahí todos los santos días frente a tus ojos diciéndote cínicamente por lo bajo “luego no me digas que no te avise”,¿Pero porque no hablará más fuerte? Nunca la llego a escuchar y asi estamos.
De siete días de la semana cinco lo pasaban juntos (a propósito de esto, tengo un amigo que tipifica el grado de compromiso dentro de una relación amorosa en base a un calculo de porcentajes entre el total de días que tiene una semana y la cantidad de días que la pasas con él, en este caso en particular, la relación arroja un 71,43%: estas jodida, nena anda pensando en salir mas con tus amigas, ir al cine sola o rajar del planeta porque estás al borde del compromiso, no digas que no te avise (yo soy mas copada que la Cruda Realidad).
Como decía, todo se fue dando tan naturalmente como aprender a caminar, a hablar, como aprender a tomar mate sin quemarte, como aprender a decir te quiero a un amigo, abrazarlo y no sentir vergüenza. Asi como quien no quiere la cosa, te encontraste haciendo aquellas cosas que nunca pensaste que ibas a hacer por, y no digo un hombre, por alguien: mandarle mensajes de buenos días, mandarle mensajes de buenas tardes, de buenas noches y hasta de buenas madrugadas y esperar los suyos, cocinar más de dos noches seguidas luego de haber trabajado doce horas completitas, lavar no solo los platos de la cena romántica sino los que él tenia acumulados y que no pensaba lavar, desayunar en su casa mas veces que en la tuya bancándote no hacerlo con tus galletas de arroz con dulce de tomate y queso crema; armar un cumpleaños sorpresa multitudinario cuando para el tuyo ni una torta te dignaste a hacer, entre otras tantas inexplicables reacciones nacidas de vos, una persona que ya pocos reconocen. Tanto es así que hasta tu nombre propio cambió en esa afán que tienen las parejas de ir modificando la forma de nombrarse: desde los diminutivos de los originales por DNI, pasando por ridículas onomatopeyas hasta llegar al camino sin retorno de los nombres de animalitos (claro motivo de risa de tu amigo gay celoso y de tus amigas a las que les parece muy simpático). Todo esto alternado con un compilado de escenas de amor hollywoodenses: viajes, mágicas noches de amor a la luz de las velas, bailes de cuerpos cercanos, real interés en tus opiniones acercas de sus temas mas íntimos, confesiones de miedos, de tristezas y alegrías, mañanas de silencios y de conversaciones, risas al verte con un pijama improvisado entre un pantalón y una remera de algodón tres veces vos, cepillos de dientes ocupas de baños, ya no ajenos.
Cada silencio, cada palabra, cada historia que te leía o inventaba tenían la enorme generosidad de crear un mundo perfecto ahora a tus treinta abriles.

Un domingo que se perfilaba como cualquier otro, de esos en que cada uno se separa para visitar a sus respectivas familias, momentos antes de cruzar el dintel de su puerta algo pasó, no te preguntes como, pero algo se confundió entre la turbulenta libido en estado de ebullición y un sentimiento en estado de sublevasión: Te Amo.

(Silencio)

Ouch. Te juro que se me escapó, no lo quise hacer, lo juro. Pero te dije que no tenias que decirlo tan pronto, si venias bien diciendo un cálido te quiero: vos le decías te quiero, el te respondía te quiero y ya, todos felices comiendo perdices aunque sin zapatitos de cristal.¿Porque tenés que complicarla con el inhibidor de hombres tipo gas pimienta: Te Amo. ¿No te das cuenta que no pueden resistir la frase? Claro a vos se te escapan las palabras así como así y yo soy el que termino destrozado, llorando por los rincones de la casa de tu vieja, del diván de nuestra psicologa y del asiento del cine un sábado por la noche. Siempre lo mismo, no aprendes mas: o lo decís sin sentirlo solo porque el otro lo dijo primero como cuando tenias veinte, o se te cae así como así, creyendo que el mundo esta preparado para escucharlo. Ahora, nena agarrate porque o sale corriendo o se queda, y si se queda querida ahí te quiero ver.

CONTINUARÁ LA PRÓXIMA SEMANA... (lo juro, esta vez no voy a tardar tanto en postear)

lunes, 9 de noviembre de 2009

San Antonio patas arriba


Hasta la esquina que viene sin tocar las juntas de las baldosas.
Sin pestañar hasta que vos pestanees.
Terminar el helado antes de llegar a la esquina de casa, para que mama no se entere de que me lo compre con el vuelto.
Tomar envión en la parte mas honda de la pile, sumergirme y contener la respiración hasta veinte, de paso hacerme la muertita para asustar a mi hermana.
Competir por quien dice el numero mas alto y ganar al decir infinito punto rojo.
Hacerme la dormida durante una siesta de verano para poder salir a jugar.
Darle un beso al vecino de enfrente que se hace el que no le gusto antes de irme a las aburridas vacaciones con mis viejos y no verlo por un mes.
Llegar a los treinta con un novio.

Entre las primeras metas de tu vida y la última pasaron casi treinta abriles. Sin embargo, seguís dibujando líneas de llegada antes de cruzar el start. Son esas carreras en las que en algunas ocasiones, llegas a tiempo y otras quedas resagada y ya no queda ni el aguatero haciéndote el aguante. Son esos hitos que construís en el límite entre lo que deseas y lo que podes hacer. ¿Será que uno se pone metas porque de esa manera el futuro se vuelve un tanto más manejable? ¿Será que de esa forma nos sentimos un poco más seguros de dar el próximo paso?

Estas por cumplir treinta y muy por el contrario a lo que dicen por ahí, no estas precisamente en la flor de la vida, y menos de tu vida. Ya terminaste la facu, para no decir que ella terminó con vos. En el medio te diste cuenta que la escultura te copaba pero no te daba largar todo para vender duendes de mazapán en Plaza Francia. Durante los diez años en que metiste una carrera planificada para cinco tuviste muchas experiencias enriquecedoras: bochazos dichos con la mejor de las sonrisas de esas que se usan para mandar a cagar a tu peor enemigo, compañeros que solo hacen acto de presencia y te joden la vida a vos que tenés que pensar por seis cerebros utilizando solo el diez porciento de tus capacidades mentales. Te leíste cientos de hectáreas de bosque misionero transformados en apuntes dignos solo de ser dibujados en los márgenes por tu compañero que se jactaba de ser bueno en detectar las bolufrases de docentes y alumnos. Te chapaste a por lo menos dos del centro de estudiantes y a otros tantos del Partido Comunista Universitario porque te copaban mucho su forma de pensar aunque no tanto que nunca te invitaran ni un vaso de agua de parada.
La facu es misión cumplida, ahora a buscar trabajo de lo tuyo. Para esto talaste otras tantas hectáreas de selva amazónica imprimiendo C.C (Curriculums Cajoneados) y llenaste los esperanzadores e infinitos formularios de cuanta bolsa de trabajo encontraste.
Y entonces la voz de la conciencia te grita un: O estudiás o trabajás, que parecida a la voz de mi viejo, pensas. Entonces averiguás por un Master que cuesta todo lo que no pagaste en los diez años de estudiante de universidad pública. ¿Quien pensó que ahora podes pagar en efectivo todo lo que no pagaste antes en unas 120 cómodas cuotas?
No queda otra que aceptar el trabajo que pinte: Telemarketer. Cuatro horas, sueldo básico con comisión del cero coma treinta y tres periódico (el periódico siempre lo redondean para abajo y te cagan, de ahí que te gustan tantos los comunistas).
Haces el repaso: carrera terminada, trabajo encontrado, de salud venís bien, algunas crecidas en la zona de las caderas, alguna que otra arruga cerca de las comisuras de los labios que solo denotan tu simpatía mas que tus años (o eso es lo que te hacen creer tu vieja) y alguna que otra cana que si te peinas bien se disimula a la perfección.
Mal que mal, no te digo que todas tus metas están cumplidas pero si hoy te murieras y para entrar al paraíso tuvieras que calificar de uno a diez... bueno... no quiero deprimirte pero creo que irías al repechaje. Nena no es para tanto, opina tu madrina con el optimismo que la caracteriza a los ochenta y nueve años mientras redondea para arriba y te dice que el treinta y tres periódico de tus logros son positivos.

Ahora bien, esa meta que subrayaste con triple línea rosa en el diario intimo que tenés desde los quince y que todavía seguís usando: “Llegar a los treinta con un novio” te la debo, y lo que es peor, te la debes. Y eso que fuiste generosa con vos mismas, porque un novio, es cualquier tipo de novio, sin ninguna característica sobrehumana. Más difícil se te hubiera puesto si el objetivo era encontrar el novio, el único e inigualable, sabés que de esos no hubieron nunca en la historia de la humanidad, aunque las zorras que ya están de novia te digan que el suyo es la excepción que confirma la regla.
Entonces sin haber rezado nunca frente a una estampita y solo haber ido a la iglesia a ver el párroco de turno que estaba bastante fuerte, te volvés una creyente solo de todo lo que te pueda ayudar a cumplir con tu objetivo. Te acordás de ese figura de San Antonio que te regalo tu ex cuñada y que habías puesto patas arriba cuando empezaste a salir con tu compañero de trabajo que solo duró ocho cenas y un telo. Mientras le quitas el polvo acumulado y los rezos añejados lo sentenciás con tu próxima meta a cumplir: Llegar a los treinta con un novio. No te importa que te lo baje un domingo u otro día de la semana, pero que lo baje. Y te digo mas, ya no importa que llegue a calificar como novio, que por lo menos te pague una soda de sentada, te dure nueve cenas y dos telos.

miércoles, 4 de noviembre de 2009

Y si te quiero. ¿Que pasa?

¿Cual es el problema? ¿Que te quiero? A ver si entiendo, el gran problema es que una persona con corazón A quiere a otra persona B, que se supone, tiene corazón.
De ahí debería surgir una relación de reciprocidad entre A y B. Pero que A quiera a B no necesariamente quiere significar que B quiera a A y ahí es cuando se corta la cadena de frío o en realidad cuando empieza, cual yogurt que si tiene la mala suerte de caer en un supermercado chino de seguro que termina pudriéndose como la relación entre A y B.

Hoy es tu segunda cita. Increíblemente llego ese mensaje de texto que no esperabas. Digo increíblemente porque la primera cita fue bastante accidentada: por empezar no pasó a buscarte a las nueve y cuarto como habían quedado y eso ya te puso nerviosa. Luego de media hora de espera, con algodón y demaquillante en mano, desplegaste un papiro con un sin fin de supuestos: se pararon la media docena de relojes que tenés en tu casa; Cristina cambio la hora de medio país y tu casa queda justo en la zona en la que se atrasó una hora; intuís que algo le pasó en el camino desde Burzaco hasta acá, pero como no tenés ni idea donde queda, pensás que debe haber tenido un entredicho en migraciones; tiene mal tu dirección y eso que se la mandaste por mail, por MSN, por SMS y por S.O.S.
Justo, cuando con el mismo algodón te estabas por secar la húmeda lagrima de la decepción y el ya inútil maquillaje, toca timbre. ¡Que alegrón! Preguntas por el portero eléctrico: ¿Quién es? ¡Pero quien va a ser! El único ser que hace sonar tu timbre luego de tu mamá y los evangelistas domingueros que te tienen harta.
Camino al barcito palermitano de onda que te recomendó tu jefe, se le queda el auto justo en la puerta de una panchería en la que terminas comiendo un Combo Letal con Papas Chicas que por cincuenta centavos lo agrandaste por un Ataque al Hígado Gigante. Que capacidad de sobrellevar la adversidad, pensás, mientras tu príncipe azul boca juniors no se mosquea por arreglar el motor entretenido como está con su pancho completo que despacio hace avanzar dentro de eso labios carnosos que porta y ahí nomás, cual colono en América te lanzás a conquistar esos húmedos territorios mientras de reojo advertís que en Pancholand, no están solos y peor aún, que otros cuatro camioneros bien quisieran ser colonizados mas por tu chico que por vos.
¿Aprovechamos el descuento que me vino en la factura del gas del telo que esta acá en frente? Te pregunta. Accedes solo para sacarte de encima los siete ojos y un parche de Pirata del Asfalto que tu chico tiene clavados en sus labios.
No pasaron quince minutos en la Suite Completa sin Metegol cuando nada funcionó: ni su slip color caqui deprimido en la zona trasera, ni vos que no te pudiste concentrar por el aspecto babeé agujereado de su ropa interior y por las millas de stress que llevas acumuladas y que solo te llevan a no acabar con lo que empezaste y encima en la primera cita.
Ustedes van a decir que es normal, mas si sos hombre que en eso te escudas cuando no se eleva lo que se tiene que elevar en la primer cita, pero sabé que las frases hechas nacieron solo para sermonear con falsas esperanzas…igualmente… ¡que aliviadoras son!.

Que extraño el mundo femenino, a pesar de la imagen impregnada en tus retinas de su slip multiplicado al infinito en el espejo del telo, tenés ganas de terminar lo que nunca acabó, no te interesa nada más. Eso si, vos no lo llamas ni por equivocación.

Lunes. Once de la mañana, un sobre volador en tu celular: ¿Salimos? Dice. Antes que nada te parece extraño un mensaje a esa hora y encima un lunes: o esta súper enamorado o súper caliente. Esperás que sea la segunda opción. Dale, escribís y Send.

Por suerte tu día de trabajo termina. Ya no importa que tu compañera haya llorado todo el día porque su gato no gano el concurso Gato del Año para el Almanaque de Tintorería 2010 porque en quince minutos te encontrás con él. Menos mal que vine vestida como para jueves siendo lunes, no se que tienen que ver los días pero, una no se viste igual siendo lunes o martes que siendo jueves o viernes.
En el baño de la oficina, te vas retocando el make up indignada porque pedís a gritos que se inventen productos que con solo maquillarte por la mañana te dure todo el día hasta el ultimo minuto y no que vayas transformándote gradualmente de una Súper M a Lita de Lazzari en menos de ocho horas. Luego a lo Franco Bagnato, reencontrás a una teta con su hermana gemela tipo Gente que busca Gente en una sensual línea apuntalada por el push up evitando todo lo que sea down. Sin estar segura de porque lo haces, te perfumas detrás de las orejas solo para seguir con esas costumbres adquiridas de las cuales una se vuelve una fundamentalista capaz de dar su vida por ese Don Nadie que institucionalizó que de esa forma el aroma dura más, no siendo así cuando frotas el perfume de noventa dólares que te pusiste en los puños porque las partículas se rompen y decidís que mejor no romper nada que cotice en dólares. Finalmente evacuas todo lo que pueda ponerte en apuros luego, hasta ese llamado telefónico que te olvidaste hacer y salís del baño rengueando porque tu vieja te llamo justo en el momento en que te estabas cambiando las chatitas mugrientas por las plataformas con onda ¿quedará mal que me los cambie frente a la oficina del gerente? Ya fue, cuando tiene los pies sobre el escritorio y se ríe con cara de pavo es porque está en plan de levante contra el pendejo nuevo del sector de ventas. Es mas, él opina lo mismo del maquillaje y le encantaría tener hermanas gemelas.

Mientras vas camino al bar donde te citó y del cual te separan diez cuadras y cinco minutos repasas minuciosamente todos las causas capaces de tener como consecuencia una segunda cita luego de la nefasta primera: tuvo un golpe fuerte en la cabeza y se olvidó de todo, lo enamore cuando me devoré la doble ración de papas pay, le pareció muy innovador mi improvisado traje de romana con sabanas blancas que use para taparme desde la cama al baño en el telo (todas sabemos por que lo hiciste) o simplemente quiere terminar lo que empezamos y nada mas. ¡Alcoyana-Alcoyana, vos también!

Entre tragos y risas darías lo que fuera por ser la Mujer Biónica y poder ver si lleva ese slip babeé que ya te parece sexy. Y ¿sabes que? los tiene pero no por cabala sino porque el resto los tiene todos sucios, lo sabes porque te lo dijo, comentario que preferías haber evitado escuchar pero no pudiste. Y entonces cuando ya no te importa nada y mientras desplegás de tu billetera el descuento para el telo de enfrente, él te dice: Y si te quiero. ¿Que pasaría?
¿Qué? ¿Escuché bien, o se enamoró de mí en menos de cinco accidentadas horas de la primer cita?, ¿Tan bien doy de romana? Pensás y le das el último adiós a la tercera Caipirinha. ¿No te parece muy rápido? le decís con ánimos de darle claridad a su mente perturbada.

A ver si entiendo, el gran problema es que una persona con corazón A quiere a otra persona B, que se supone, tiene corazón (esa vendrías a ser vos). De ahí debería surgir una relación de reciprocidad entre A y B, prosigue argumentando con un sin fin de blablaes (eviten googlear esta palabra, no existe. Es más, se las regalo).

Lo demás no llegaste a escucharlo. Se cortó la cadena de calentura. Menos mal, pensás aliviada, el color caqui ya pasó de moda y los agujeros en los calzoncillos también. ¡A surcilos que el mundo se acaba!

jueves, 22 de octubre de 2009

Ese mensaje de texto que jurabas nunca mandar

Que dificil es sostener las propias convicciones, pensás mientras tipeas ese mensaje de texto que jurabas nunca mandar, hasta ahora que, mientras lo haces te vas mordiendo nerviosa el labio inferior, que se va pareciendo menos a tus labios y mas a los de la Mulatota, pero sin tremenda delantera.

Son las nueve de la noche de un sabado que se va alistando en la fila de los peores sábados o fines de semana de tu vida, de esos que vienen siendo demasiados, eso sin quitarle merito a la semana laboral que por tal la soledad se siente menos.

¿Quien habrá inventado que los sábados son para ver a los novios?, ¿No podría ser otro día de la semana?, que se yo, miércoles, los miércoles son días nada, esos días que si estás sola en tu casa y todas tus amigas con los novios ni lo notás. Es miércoles, mañana jueves y trabajas, o sea que de última te acostás tipo diez y ya pasó. Pero el sábado, justo el sábado. Que estas al pedo todo el día, o sea doce horas sino más pensando en que vas a hacer a la noche y entonces un Don Nadie inventa que los sábados es para ver a los novios y ¿Nosotras que? Estamos condenadas al destierro emocional? ¿O al confinamiento en un deprimente baile de solos y solas, donde lo único que podes pescar es una borrachera de esas que hasta tus penas se volverían a ahogar si te vieran?
Esta de más aclarar, que tu bronca parte de que todas tus amigas están de novia, y encima no es que sos Roberto Carlos. Tenés pocas buenas amigas cegadas por el tipico hedor del enamoramiento inicial, si por lo menos estuvieran en la etapa del amor otoñal, ese que es tranquilo, casi que uno no sabe de la existencia del otro, hasta Don Nadie te parecería un tipo divino, porque en esa etapa cada uno hace la suya como cuando estaban solteros y podrias disfrutar de tus amigas aunque las haya secado el aburrimiento.

Con el total sadismo de su parte, el reloj marca las nueve y vos estas sola y sin plan. Sola con s mayúscula de nombre propio. Nombre hasta con el que podrías firmar, aunque tengas que bancarte que tu madre te reproche que estuvo mucho tiempo eligiendo tu hermoso nombre, que al final se decidió por el de una santa católica, que justo era el de tu tía abuela venida de Sicilia, que por lo menos hacete llamar Solita, lo cual tiene un lado positivo que por el diminutivo,minimiza los treinta años que recién cumpliste y por el otro lado te hace acordar a Solita Silveyra y te deprime mas de lo que estás.

Con sorna el reloj marca las nueve y media, hora en que si no tenés planes solo te quedan dos caminos posibles: comerte un cuarto de crema del cielo mientras ves por décima vez Ghost la sombra del amor y reflexionas a cerca de que lindo que era Patrick Swayze y que porque nunca mas viste una película de él si hizo tan bien el papel de fantasma colado en el subte sin pagar (ya te gustaría hacerlo a vos) o no podés ni tragar el helado porque la tristeza te anudó el estómago.

Correcto. La segunda opción: no podes tragar ni lo ultimo que te queda de la cerveza caliente en el fondo del vaso y decidís usar la angustia que te oprime el estómago de cinturón gástrico y asi darte el envión que necesitabas para hacer una dieta saludable capaz de cambiarte la forma de comer, capaz de bajarle un talle al pantalón de montar, capaz de cambiarte la vida. ¿Una dieta te cambia la vida? Lo que te cambia la vida es que la tomes por las astas: Yo le escribo y que sea lo que dios quiera.

Entonces tomas el celular, tu único vinculo con el mundo exterior, que siendo las diez, esta de joda loca y pensando en todos los detalles te dispones a escribir ese mensaje de texto que jurabas nunca mandar. Ese tipo de mensaje que solo nosotras somos capaces de cifrar, y por eso así nos va: mientras escribimos ya estamos adivinando las miles de respuestas posibles, pero él te devuelve esa que menos esperabas, la que casi siempre es otra pregunta porque no entendió la tuya primero.

Un buen recurso para entablar contacto con alguien con que nunca hablaste fuera del ámbito normal que los une, sea trabajo, seminario de autoayuda, curso de origami, cola del banco, sala de espera del doctor o fila del supermercado, alguien que te gusta pero que sabes nunca te va a llamar aunque tenga tu numero porque simplemente no lo va a hacer. Y como a vos siendo las diez y media ya no te importa quedar como una ilusa, escribís: ¿Salimos esta noche?
El punto es que lo escribis como si fuera para una amiga, pero sabés que se lo mandas directo a él. Y entonces él, al no entender como tu nombre aparece en su celular y menos porque le esta llegando es pregunta directísima al grano, ¿Con que responde? Con una pregunta, obvio. ¿Me lo preguntas a mi? ¡Y a quien se lo voy a preguntar! Si todas mis amigas están de novia. ¡Si a vos! Date cuenta que me hago pasar como que me equivoque y se lo mande a una amiga pero te lo mando a vos a propósito. Pero eso no se lo podes decir, porque quedas como una psicópata manipuladora de destinos.

Perdón. Me ekivoke. Era para 1 amiga. Como tas?

El sobrecito vuela en la pantalla de tu celular mientras le rezás a la virgen que inspiro tu nombre para que se crea que fue una equivocación.
Si se la cree y llega a pasar algo entre nosotros, luego de un tiempo se lo voy a contar. Va a ser gracioso que lo sepa, pensás para mitigar la boludez que acabas de hacer.

Mientras esperas la respuesta con el celular en una mano, con la otra vas buscando la bombacha que hace juego con el corpiño que usas en ocasiones festivas y no me refiero a la bombacha rosa que te regala tu vieja para fin de año o navidad.

Pasaron los minutos suficientes como para comenzar a creer que el lunes a primera hora vas a tener que ir a sacar el pasaporte a otro país, a otro continente o mejor a otro planeta que en lo factible no tenga signos de vida humana.

Hasta que un sobre viene volando y emite un sonido que ya no recordabas porque no recibiste un mensaje de texto en todo el día y la tecla Aceptar espera mas ansiosa que vos a que la aprietes para saber que cuernos te va a contestar.
A partir de aquí varias posibilidades: una nueva pregunta, lo que confirma que es un boludo importante, incapaz de merecerte.
Un reporte de situación de cómo esta. Cosas que te importa poco porque lo que esperabas es que te preguntara si tenias planes para esta noche. Y entonces él desarrolla la respuesta contándote que esta en cama con un resfrío que se lo lleva la porcina y no te queda en claro si esta hablando de la gripe o de su mujer.
O... te pregunta eso que esperabas, que esperamos todas a cualquier hora, menos a las once de la noche, cuando ni esperabas que el truco te iba a funcionar y no estas depilada, no encontrás la puta bombacha negra que te combina con el único corpiño negro que tenés limpio, todavía tenés que bañarte y maquillarte y vestirte y ya te da fiaca y comenzás a ver tu cama con cariño, la frialdad de sábado por la noche de tu casa se transforma en la calidez de un hogar que esta dispuesto una vez mas a cobijarte y entonces le mentís nuevamente solo para sincerarte con vos que te acabas de convencer que no se esta tan mal sola y que en algun momento te va a llegar ese mensaje de texto que alguien juraba nunca mandar.
Mientras tanto, Patrick Swayze no esta tan mal para un sábado a la noche.